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Terra
La Coctelera

Con Ganas de ayudar

Quiero compartir y pedir: Primero compartir nuestra idea, queremos dar, lo primero que se nos viene es ayudar, luego también se nos presentan los ¿cómo?, desde donde y para dondes y para quienes???. Somos mujeres chilenas humanistas, con nuestras propias experiencias de vidas, queriendo armar algún proyecto sin tanto ruído, silencioso que con el tiempo vaya ganando volúmen, pero aquí estamos... sin concretar alguna idea.. aquí viene el PEDIR.. tal vez tantos que por aquí viajan podrían ayudarnos con ideas. El Dar que queremos viene desde lo más simple, dar compañía, una caricia.. una palabra... un acompañar, un cuidar... dar lo que somos... a ver si alguien tiene alguna idea más concreta que pueda darnos.. Un abrazo a todo visitante...

EL CAMINO INTERNO

«Por el camino interno puedes andar oscurecido o luminoso. Atiende a las dos vías que se abren ante ti.

Si dejas que tu ser se lance hacia regiones oscuras, tu cuerpo gana la batalla y él domina. Entonces brotarán sensaciones y apariencias de espíritus, de fuerzas, de recuerdos. Por allí se desciende más y más. Allí están el Odio, la Venganza, la Extrañeza, la Posesión, los Celos, el Deseo de Permanecer. Si desciendes más aún, te invadirá la Frustración, el Resentimiento y todos aquellos ensueños y deseos que han provocado ruina y muerte a la humanidad.

Si impulsas a tu ser en dirección luminosa, encontrarás resistencia y fatiga a cada paso. Esta fatiga del ascenso tiene culpables. Tu vida pesa, tus recuerdos pesan, tus acciones anteriores impiden el ascenso. Esta escalada es difícil por acción de tu cuerpo que tiende a dominar.

En los pasos del ascenso se encuentran regiones extrañas de colores puros y de sonidos no conocidos.

No huyas de la purificación que actúa como el fuego y que horroriza con sus fantasmas.

Rechaza el sobresalto y el descorazonamiento.

Rechaza el deseo de huir hacia regiones bajas y oscuras.

Rechaza el apego a los recuerdos.

Queda en libertad interior con indiferencia hacia el ensueño del paisaje, con resolución en el ascenso.

La luz pura clarea en las cumbres de las altas cadenas montañosas y las aguas de los mil-colores bajan entre melodías irreconocibles hacia mesetas y praderas cristalinas.

No temas la presión de la luz que te aleja de su centro cada vez más fuertemente. Absórbela como si fuera un líquido o un viento porque en ella, ciertamente, está la vida.

Cuando en la gran cadena montañosa encuentres la ciudad escondida debes conocer la entrada. Pero esto lo sabrás en el momento en que tu vida sea transformada. Sus enormes murallas están escritas en figuras, están escritas en colores, están ‘sentidas’. En esta ciudad se guarda lo hecho y lo por hacer... Pero a tu ojo interno es opaco lo transparente. Sí, ¡los muros te son impenetrables!

Toma la Fuerza de la ciudad escondida. Vuelve al mundo de la vida densa con tu frente y tus manos luminosas.»

Lee esta interesante entrevista sobre la Píldora del día después (Revista Paula)

Lleva 50 años investigando la reproducción y la fertilidad. Ha pasado la vida en el laboratorio y es una eminencia mundial en anticoncepción. Desde esta tribuna defiende la libre venta de la píldora del día después y el derecho a disfrutar la vida en vez de torturarse con lo que considera una moral ultraconservadora.

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El doctor Horacio Croxatto, firme defensor de la píldora del día después y uno de los inventores del implante subcutáneo que hoy usan millones de mujeres como método anticonceptivo, fue criado en una familia donde no se hablaba de sexo.
“El día que fui a donde mi padre, Héctor Croxatto, quien también es médico, a hablarle del tema, me dio unas píldoras para inhibir el deseo. Eso fue todo. Me educaron en los Padres Franceses y me enseñaron que el sexo era feo, sucio y malo. Indeseable. Si me masturbaba era un pecado mortal, me iría al infierno. Imagínese que a los 15 yo creía que solamente los hombres teníamos deseos sexuales, y las mujeres no. Mi educación en este tema fue atroz. Felizmente eso ha cambiado y seguirá cambiando, pero a la velocidad que va, vamos muy mal”.
¿A qué se refiere?
La revolución en la educación tiene que cortar este círculo vicioso maldito en que los padres no saben nada de sexualidad, salvo anécdotas de su experiencia personal, y no tienen nada que decir o tienen miedo de hablar del tema con sus hijos. Lo mismo pasa con los profesores. Se repite de generación en generación. No hay formación en sexualidad.
¿Cómo le iba a usted de joven?
Mucho años después de casado fui descubriendo otra interpretación de la sexualidad, sana, mucho más acorde con nuestra vocación de disfrutar la vida. No tiene sentido esa tortura que me enseñaron cuando estuve de joven un tiempo en el Opus Dei. Es insana e inútil. No conduce a ningún crecimiento espiritual. Ahora tengo muy claro que la vida es para disfrutarla y no para torturarse.
En su oficina del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (Icmer), en el centro de Santiago, Horacio Croxatto habla y explica serio, pausado, con voz profunda. Al frente, en la misma calle Lastarria, está el consultorio de Icmer. Por un bono Fonasa de unos tres mil pesos, cualquier mujer se puede atender con un ginecólogo; incluso gratis si tiene pocos recursos o participa en alguno de los estudios del Instituto, que se inspira, al decir de Croxatto, en la necesidad de contar con medios que permitan a las personas reemplazar “todos los hijos que Dios quiera darles por todos los que responsablemente quiera y pueda tener”. Es un equipo multidisciplinario donde trabajan unas cuarenta personas que difunden y aplican la anticoncepción. En el consultorio también hacen exámenes y venden anticonceptivos a precio módico, incluida la píldora del día después: sólo hay que pedirla (la entregan o venden por unos $ 4 mil, según la situación económica de quien la solicite) y se recibe los consejos de una matrona o doctor. Croxatto ya dio por demostrado que la famosa píldora no es abortiva y entregó contundentes pruebas, aunque esto no ha aplacado la controversia nacional.
Es una autoridad mundial en el tema. En los 60 trabajó en universidades de Estados Unidos donde almorzaba al lado de premios Nobel. En Chile, desde 1954 hasta 2006, estudió e investigó en la Universidad Católica, donde lidió con el prejuicio conservador. En los 80 logró que un ministro, después de que se lo negara Mónica Madariaga, le diera personalidad jurídica a Icmer, que fundó junto a varios doctores, de los cuales Soledad Díaz y Fernando Zegers aún son miembros del directorio. Siguió trabajando paralelamente en su alma máter como profesor titular, hasta que en 1998 el Vaticano presionó para que le quitaran la cátedra: había escrito una carta contra un proyecto de ley que aumentaba las penas para la mujer que abortaba. Pero siguió hasta fines de 2006 como investigador asociado, escondido en su laboratorio, porque sus investigaciones ya estaban financiadas. Hoy, después de casi 50 años de trabajo, es profesor honorario de la Universidad de Chile, profesor titular de la Usach y está dedicado a Icmer: no logra retirarse de la investigación.

PAN Y PÍLDORA

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Usted empezó a trabajar en anticonceptivos en los años 60, ¿fue una revolución?

Sin ninguna duda, ya lo había anticipado Sigmund Freud: si llegase a ser posible disociar la relación sexual de la función reproductiva, sería revolucionario. En estos momentos, más de la mitad de las mujeres en edad fértil del mundo usan anticonceptivos, lo cual es casi tan cotidiano como el consumo de pan.
¿Cómo empezó a investigar?
De estudiante me interesé por la endocrinología, especialmente entender cómo el cerebro controla al ovario. Me conseguí una beca en el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos para trabajar en la Universidad de California con un investigador cuyas publicaciones había estado leyendo por varios años. Allá me encontré con el doctor Sheldon Segal, quien me invitó a trabajar a la Universidad Rockefeller, en Nueva York. El año 66 por primera vez me interesé en los anticonceptivos, que eran muy nuevos. Años después se me ocurrió reemplazar la píldora que tomaba mi mujer todos los días por un depósito colocado en el cuerpo que liberara la hormona en forma permanente.
Inventó el pelet, como le dicen, que es muy usado en el mundo.

Uno inventa al unir cosas: había un material biocompatible (uno que se pone dentro del cuerpo y éste no lo reconoce como extraño, no lo expulsa) y hormonas que se podían difundir de a poquito durante un tiempo largo a través de ese material. Así la mujer se ahorra la preocupación de tomar la píldora todos los días.
¿Cómo explica que en 2008 siga la discusión de la píldora del día después?
En el tema de la píldora, la investigación es suficiente y está clarísimo que no es abortiva. Me da pena que no se venda en las farmacias. Eso es fruto de la ignorancia. Lo que pasó en Chile es que en el gobierno de Pinochet algunos grupos de derecha y movimientos religiosos muy conservadores adquirieron mucho poder. Lamentablemente, son fanáticos a la mala manera. Pueden estar convencidos de ciertos valores y manejar su conducta muy estrictamente de acuerdo a ellos. Lo que no está bien es que le impongan esos valores a toda la gente. Eso es una dictadura moral y es inaceptable.
¿Piensa que la píldora de emergencia debiera venderse sin receta?
La única razón de darla con receta es asegurarse de que la usuaria reciba información sobre su uso. Hoy la gente de menos recursos tiene más facilidad para conseguirla, porque el Servicio Nacional de Salud la provee. Pero los consultorios no funcionan sábado ni domingo, y eso puede ser crucial si la relación sexual fue un viernes en la noche. No consigues la píldora hasta el lunes, y si en esos días se produjo la ovulación, sonaste, porque la píldora ya no sirve. Sólo funciona cuando se toma antes de la ovulación e interfiere con la salida del óvulo desde el ovario. Por eso hay que usarla lo antes posible luego de la relación sexual.
¿O sea que no interviene en la implantación del embrión?
La píldora del día después no es ciento por ciento eficaz: por ejemplo, si tiene que prevenir 16 embarazos, sólo lo hace en 10 casos. Hay gente que todavía no incorpora eso a su razonamiento: si fuera ciento por ciento eficaz, necesariamente tendría que ser abortiva. La razón de que no previene todos los embarazos es porque sólo los previene cuando se toma antes de la ovulación.
Cuando no hay embrión. ¿Y si lo hubiera?
La píldora no sirve para nada si el embrión ya se formó. En todo caso, antes de la implantación, el embrión es un puñado de células que tiene un tremendo potencial de desarrollo, pero no sabe que existe: no tiene conciencia de sí mismo, no es persona. Si usted le saca el brazo izquierdo a su cuerpo, y usted sigue sentada en la silla, el brazo izquierdo en el suelo.
¿Dónde está usted? ¿En el suelo o en la silla?
En la silla.
Usted siempre va a estar donde queda el cerebro, y el embrión no tiene cerebro. Empieza a formarse de a poquito, pero recién parece un cerebro después de las 12 semanas, el tercer mes.
Usted lleva cincuenta años investigando. ¿Cree que la medicina de hoy está demasiado pendiente de la enfermedad?
Encuentro que tiene el foco demasiado pusto en la enfermedad, y es preocupante. Detrás está el tema del dinero, del negocio. No hay duda de que cualquiera de nosotros pagaría por estar sano, por mejorarse de una enfermedad. La industria farmacéutica aprovecha eso a fondo. La medicina también. Los médicos hoy piden una cantidad de exámenes y recetan una cantidad de remedios que encuentro atroz. Y la gente es muy paranoica, por cualquier dolorcito consulta. Cuando los médicos no recetan, los pacientes salen desilusionados, o los médicos tienen miedo de no hacer una batería de exámenes porque si algo anda mal después les meten juicio. La medicina no era así cuando yo era joven. Es lamentable, porque el costo se encarece inmensamente y se pierde el sentido de una profesión que es arte, ciencia y humanismo.
¿Qué hacemos? ¿Dejamos los remedios?
Yo casi nunca tomo remedios, incluso cuando me duele alguna articulación. La única vez que he ido al médico en los últimos años fue porque tenía muchas arritmias. Me recetaron cosas que no usé y no he vuelto a tener problemas. Tengo el colesterol alto, pero, al fin y al cabo, de algo hay que morirse. Les tengo prohibido a mis hijos que me lleven a la UTI. Si me da un ataque, que me dejen tranquilo. Total, ya viví muchos años y disfruté mi pasión por la ciencia.

La apertura social e histórica del ser humano.

Me es insuficiente la definición del hombre por su sociabilidad ya que esto no hace a la distinción con numerosas especies; tampoco su fuerza de trabajo es lo característico, cotejada con la de animales más poderosos; ni siquiera el lenguaje lo define en su esencia, porque sabemos de códigos y formas de comunicación entre diversos animales. En cambio, al encontrarse cada nuevo ser humano con un mundo modificado por otros y ser constituído por ese mundo intencionado, descubro su capacidad de acumulación e incorporación a lo temporal, descubro su dimensión histórico-social, no simplemente social. Vistas así las cosas, puedo intentar una definición diciendo: El hombre es el ser histórico, cuyo modo de acción social transforma a su propia naturaleza. Si admito lo anterior, habré de aceptar que ese ser puede transformar intencionalmente su constitución física. Y así está ocurriendo. Comenzó con la utilización de instrumentos que puestos adelante de su cuerpo como "prótesis" externas le permitieron alargar su mano, perfeccionar sus sentidos y aumentar su fuerza y calidad de trabajo. Naturalmente no estaba dotado para los medios líquido y aéreo y sin embargo creó condiciones para desplazarse en ellos, hasta comenzar a emigrar de su medio natural, el planeta Tierra. Hoy, además, está internándose en su propio cuerpo cambiando sus órganos; interviniendo en su química cerebral; fecundando in vitro y manipulando sus genes. Si con la idea de "naturaleza" se ha querido señalar lo permanente, tal idea es hoy inadecuada aún si se la quiere aplicar a lo más objetal del ser humano es decir, a su cuerpo. Y en lo que hace a una "moral natural", a un "derecho natural", o a "instituciones naturales" encontramos, opuestamente, que en ese campo todo es histórico-social y nada allí existe por naturaleza.

Prohibición de la molécula levonorgestrel: más allá del "Día Después"

La clave de la actual discusión nacional al respecto del levonorgestrel se basa en un concepto errado, a juicio del doctor Ramiro Molina: el tema central no es que el Tribunal Constitucional prohíba la píldora de emergencia, sino que, al proscribir esta molécula, debieran desaparecer del mercado la gran mayoría de los anticonceptivos que distribuyen los servicios de salud y casi la mitad de los que se venden en farmacias. Con nefastas consecuencias.

Ante un fallo por decir lo menos polémico –como es la decisión que debe tomar el Tribunal Constitucional chileno frente al requerimiento de un grupo de parlamentarios para declarar inconstitucionales las Normas Nacionales sobre Regulación de la Fertilidad emanadas por el Ministerio de Salud, así como suspender la venta de levonorgestrel y dispositivos intrauterinos-, a fines de 2007 la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile fue convocada a argumentar científicamente como institución perita en la materia.

Esto motivó a que la decana del plantel, doctora Cecilia Sepúlveda, solicitara a los doctores Ramiro Molina, académico del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente, CEMERA, y Giorgio Solimano, director de la Escuela de Salud Pública, liderar y conformar un equipo de trabajo que estudiara el tema en profundidad, emanara un documento y, por último, se presentara ante el Tribunal Constitucional para dar a conocer estos análisis.

Este fallo, por la complejidad de sus consecuencias, está en actual discusión por los miembros de este organismo colegiado. Para darlas a conocer a la comunidad universitaria, y a solicitud del cuerpo estudiantil, los doctores Molina y Solimano realizaron una presentación el 31 de marzo de 2008, ante una audiencia en la que escaseaba el público que se vería directamente afectado: los jóvenes.

Abortos doblarían a los nacimientos adicionales

Los abortos clandestinos anuales superarían a los nacimientos en nuestro país si es que el Tribunal Constitucional resuelve a favor del requerimiento de inconstitucionalidad interpuesto. Esa es una de las principales consecuencias expuestas por el doctor Ramiro Molina. Y es que en Chile un tercio de las mujeres en edad fértil de entre 15 y 49 años usan métodos de planificación familiar, ya sean hormonales o dispositivo intrauterino, un total de 3.358.196 personas. La restricción a las normativas actuales prohibiría su entrega o adquisición dado que están compuestos por levonorgestrel o moléculas derivadas de este, por lo que el primer impacto sería en el alza de natalidad, con un aumento promedio potencial de 150.000 nacidos vivos anuales; sin embargo, los abortos clandestinos llegarían a 275.000, cálculo basado en el estudio “Presentation of pregnancy in high risk women. Community intervention in Chile in abortion in developing countries”, OMS, 1999, investigación liderada por el doctor Ramiro Molina.

De allí, se colige que aumentarían las tasas de mortalidad infantil, neonatal, materna y por aborto, echando por tierra los esfuerzos e inversiones sanitarias realizados en materia de salud reproductiva en el país durante los últimos 45 años. Asimismo, se elevarían a 56.000 las hospitalizaciones anuales en maternidades por complicaciones derivadas de abortos, lo que redundaría en un colapso del sistema hospitalario; y, aunque se absorbiera toda esta demanda, el aumento de la mortalidad materna por esta causa crecería entre dos y cinco veces.

Por otra parte, el fenómeno tendría un menor impacto en la población femenina de los quintiles superiores de ingreso, puesto que accederían a la adquisición de anticonceptivos modernos por importación, compra en países vecinos o en el mercado negro, por lo que se generarían inequidad.

Finalmente, el doctor Molina redundó en el análisis científico de los métodos anticonceptivos incluidos en la norma ministerial, que muestra que no actúan sobre el óvulo fecundado, en su transporte por el oviducto o Trompa de Falopio ni en el proceso de implantación en endometrio o capa interna del útero, por lo que no pueden ser abortivas.

Al presentar esta ponencia, la doctora Cecilia Sepúlveda señaló que “de aprobarse esta restricción a la normativa sería un grave retroceso para la salud materno infantil de nuestro país”. Por su parte, el doctor Giorgio Solimano dijo que estas investigaciones evidencian el éxito de los programas de regulación de fecundidad vigentes desde hace cuatro décadas y el aporte hecho por académicos de la Facultad de Medicina y su Escuela de Salud Pública a estas políticas. Luego de la charla, se produjo una rica discusión entre los presentes, en la que se destacó la opinión del doctor Eduardo Rosselot, presidente de la Comisión de Ética de la Facultad de Medicina, quien se refirió a la necesidad de promover la objeción de conciencia frente a este tema, pues la solución final al dilema que plantea el origen de la vida no será resuelto por ningún organismo.

Cabe destacar que también la Facultad de Ciencias Sociales de nuestra Universidad ha abordado el tema a través de las investigadoras del Núcleo de Género del Departamento de Sociología, quienes conversaron con el medio comunicacional de esa sede académica, Voz FACSO

DAR Y RECIBIR

  1. Veamos que relación estableces con tu paisaje externo. Tal vez consideres a los objetos, las personas, los valores, los afectos, como cosas expuestas ante ti para que elijas y devores de acuerdo a tus especiales apetencias. Esa visión centrípeta del mundo probablemente marque tu contradicción desde el pensamiento hasta los músculos.
  2. Si tal es el caso, con seguridad que todo lo que se refiere a ti será muy apreciado: tanto tus placeres, como tu sufrimiento. Es difícil que quieras sobrepasar tus íntimos problemas, ya que en ellos reconoces un tono que, por sobre todas las cosas, es tuyo. Desde el pensamiento hasta los músculos, todo está educado para contraer, no para soltar. Y, de este modo, aún cuando procedes con generosidad, el cálculo motiva tu desprendimiento.
  3. Todo entra. Nada sale. Entonces, todo se intoxica, desde tus pensamientos a tus músculos.
  4. E intoxicas a cuantos te rodean. ¿Cómo podrías luego reprochar su “ingratitud” para contigo?.
  5. Si hablamos del “dar” y de la “ayuda”, tú pensarás sobre lo que te pueden dar o acerca de cómo te deben ayudar. Pero he aquí que la mejor ayuda que pudieran darte consiste en enseñarte a relajar tu contracción.
  6. Digo que tu egoísmo no es un pecado, sino tu fundamental error de cálculo, porque has creído, ingenuamente, que recibir es más que dar.
  7. Recuerda los mejores momentos de tu vida y comprenderás que siempre estuvieron relacionados con un dar desprendido. Esta sola reflexión debería ser suficiente para cambiar la dirección de tu existencia...Pero no será suficiente.
  8. Es de esperar que esté hablando para otro, no para tí, ya que habrás comprendido frases como: “humanizar la Tierra”,”abrir el futuro”,”sobrepasar el sufrimiento en el mundo que te rodea”, y otras cuantas más que tienen como base la capacidad de dar.
  9. “Amar la realidad que se construye” no es poner como clave del mundo la solución a los propios problemas.
  10. Terminemos esto: ¿Quieres sobrepasar tu contradicción profunda? Entonces, produce acciones válidas. Si ellas son tales, será porque estás dando ayuda a quienes te rodean.